Hola, holita!
Ya sé que prometí actualizar todos los dias y encontrar algo para mi rincón. Mentiría si dijera que en todos estos meses no me ha pasado nada interesante, pero la intención es lo que cuenta, así que vamos a ver cuanto tiempo me duran las ganas de compartir las cosas por las que estar agradecida,...
Hoy voy a hablar de la cantidad de personas buenas que ayer estubieron dispuestas a ayudarme en mi viaje a Noruega (que no fueron pocas, la verdad) y de las que estaré agradecida siempre que lo recuerde.
Primero estube esperando en el aeropuerto durante una hora o así, de modo que pensé, ¿que hay mejor que intentar hacerse unos amigos? Así que en la cola para embarcar, me puse a hablar con unos chicos (Ramsés y Luis) que viajaban desde diferentes puntos de España hacia Nueva York, la ciudad de los sueños.
Estos chicos estubieron hablandome de lo que esperaban hacer allí y de lo que les costaría llegar desde Oslo, la verdad es que son unos valientes. Tras un rato, estube en el avión y descubrí que los chicos que tenía al lado eran Noruegos que sabían hablar en inglés, en cuanto supieron algo de mi viaje estubieron más que dispuestos a ayudarme.Y me preguntaron si tenía algún tipo de duda, al intentar tomar el tren estubieron ayudandome a tomar el correcto, Skien.
Debo de reconocer que el viaje hasta Borre me ha resultado uno de los más pesados que he tenido en vida, debido a que tenía muchísimo miedo de perderme por el país noruego, habían tantos pueblos y tantas posibilidades,... Sin embargo no puedo estar más que agradecida a aquellos que me ayudaron a subir la maleta a las baldas sin conocerme de nada, aquellos que me ayudaron a bajarlas o el chico que se ofreció a llevarme las maletas por verme así de perdida.
Otra personita a la que conocí en mi viaje en autobús desde Tonsberg fue Olga, una chica rusa que me ayudó con el teléfono y que además se ofreció a llevarme la maleta hasta donde pudiera.
Por último debo agradecer a mis compañeros y en especial a Gloria y a Lidia,quienes a pesar de la distancia estubieron ahí para mí en los momentos más desesperados. En fin, que este viaje que acaba de empezar ha sido increíble, y lo que me queda por pasar...